lunes, 13 de octubre de 2008

COSTILLAS A LA BARBACOA




¿Quien no ha comido alguna vez costillas a la barbocoa y ha querido la receta de inmediato?Ah! ¿Nadie? Pues yo siempre pensaba cual sería la receta base de esa salsa tan deliciosa y tan untuosa y a la vez que no fuera comprada en las tiendas, ya en un botecito. De repente, un día hablando de recetas, fíjate que raro, pues salió a colación y ahi van... Desde luego, las volveréis a hacer si os gustan, porque vuestros invitados, hijos, maridos, primos o quien vaya a comer, se chupará los dedos... literalmente. Es sencilla, rápida, y queda realmente deliciosa. Espero que la probéis y ya me digáis que os parece....

INGREDIENTES
- 1 lata de tomate triturado ( vale con una de 250gr. para unos cuatro, seis comensales)
- 5 ( o más, si te gusta más dulce) cucharadas soperas de miel
- 1 cucharada de café no llena de pimienta verde en grano
- 3 ajos machacados
- 1 cucharada de café de pimentón dulce
- 1 chorro de aceite
- 1 chorro de vinagre
- Los costillares ( Sin ellos esta receta no tiene ningún sentido)

ELABORACIÓN
1.- Se calienta el horno a 180ºC durante unos diez minutos. Se saca la bandeja del horno y se le echa un chorro de aceite. Se parten los costillares en varios trozos se untan con el aceite de la bandeja y se le echa sal y pimienta verde. Se menten al horno para que se vayan dorando.
2.- Mientras se doran las costillas, se echa un un bol el bote de tomate y todos los demás ingredientes. Se bate con la batidora y se prueba antes de untarlo en la carne, por si necesitara poco de sal, o bien un poco más de miel.
3.- Cuando las costillas están casi hechas, se le echa la mitad de la mezcla por arriba, y las dejas
dorar hasta que la salsa barbacoa esté un pelín seca, no mucho.
4.- Después se le da la vuelta y repites la misma operaciòn.
5.- Ya sólo nos queda, sacarla y servirlas calentitas.

A este plato le viene divinamente unas patatas panaderas, o sólo cortadas en rodajas y dejarlas que se vayan asando con la carne y les vaya cayendo la salsa... El sabor es incomparable...